Titular

NUESTRA TITULAR

La datación que en el estudio histórico artístico que realizó el catedrático del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla D. Juan Miguel González Gómez, se indicaba que la talla de nuestra Señora del Rosario es una imagen realizada hacia el 1600 y remodelada en el S. XVIII.

La nariz afilada (aguzada) pone un acento clásico en las facciones, y la boca cerrada confiere cierta seriedad y expresión de amor maternal al letífico semblante. Es ésta expresión de la comisura de la boca, la que da a la piadosa Imagen de Nuestra Señora, una dulce expresividad. Sobre su cabeza, acorde con el dictamen estético del barroco, luce una espléndida cabellera de pelo natural.

Como se ha dicho anteriormente, no existe constancia de la fecha exacta de la realización de la talla de nuestra Titular y del Niño Jesús, aunque sí cuenta la Hermandad de Ntra. Sra. del Rosario, con documentos que acreditan que dicha Imagen ya existía en el momento de la fundación de esta corporación. La referencia a la “compra de unas andas para Nuestra Señora del Rosario”, la “búsqueda de un manto para salir procesionalmente” o “la fiesta del mes con procesión”, así lo atestiguan. El Niño Jesús lo lleva en la mano izquierda, tiene dulce expresividad y encarnadura acorde con la de la Virgen, constituyendo ambos, un conjunto escultórico de inigualable belleza.

Entre las remodelaciones que certifica este prestigioso catedrático y del que hay constancia en el archivo histórico de esta hermandad se encuentra la realizada en 1972 por D. Luís Álvarez Duarte, en la que se hizo nuevo candelero.

Durante todo el año lucen, ambos en su capilla, atributos de plata ejecutados en el año 1902 como pueden ser para la Virgen: la corona, ráfaga, cetro y media luna. El cetro es símbolo de poder soberano. La corona es atributo propio de realeza, símbolo de victoria y dominio; en estrecho paralelismo con la glorificación de Cristo que al subir al cielo es constituido Señor (Filip. 2,9-11), María asunta al cielo en cuerpo y alma, es recibida por la Santísima Trinidad y coronada como Reina y Señora de todo el Universo.

El pequeño Jesús utiliza corona o tres potencias, símbolos de la plenitud de gracia, de ciencia y de poder. En la mano izquierda exhibe la bola del mundo, por Él redimido; y se calza con argentos zapatos.

Durante los cultos (mayo y octubre) utiliza la Virgen corona, ráfaga y cetro en plata dorada, obra de D. Fernando Marmolejo Camargo en 1972, así como la media luna en alpaca dorada realizada por D. Manuel de los Ríos en 1975. Por su parte, el Niño Jesús utiliza para dichas celebraciones corona, bola del mundo y zapatos en plata dorada realizados en 1972 por el orfebre anteriormente nombrado, D. Fernando Marmolejo Camargo.

La Santísima Madre de Dios, Nuestra Señora del Rosario, ha estado siempre custodiada por las camareras de esta Hermandad, que generación tras generación han sabido guardar e implantar un estilo propio durante los cuatro siglos con los que cuenta la imagen, incorporando en cada momento nuevas técnicas y gustos de las diferentes épocas sin perder el sello particular. Entre las personas que destacan como camareras se encuentran Dª. Pilar Ríos Gaviño (procedente de familia de camareras documentada desde 1864) y Dª. Ana Vela Acebedo, nombradas en 2002 camareras a perpetuidad de Nuestra Señora del Rosario en reconocimiento a la labor realizada a favor de nuestra Titular.