La Iglesia Parroquial San Ildefonso es un edificio que data del siglo XVI, fecha en la que ya estaba ubicada en él la Hermandad de la Transfixión y Soledad de María Santísima (hoy extinguida) , según se desprende del estudio del libro de Reglas de dicha cofradía que se encuentra en el Archivo del Arzobispado de Sevilla.
Arquitectónicamente, el edificio posee tres naves, la central cubierta por una techumbre a dos aguas, y las laterales, a un agua. Posee una portada a los pies y otra en la nave de la Epístola, ambas con arco de medio punto entre pilastras; si bien el arco de salida del lado de la Epístola, es de medio punto rebajado. La portada principal tiene un frontón con pináculos que queda coronado por un óculo, que ilumina la zona superior de la tribuna.
En su interior, la iglesia está dividida en una nave central, que se remata al fondo con un ábside poligonal en el que se encuentra la mesa del altar mayor, y dos naves laterales, la de la Epístola (dónde se encuentra el Sagrario) y la del Evangelio (dónde se encuentra la Capilla de la Virgen del Rosario), separadas de la central mediante pilares con pilastras adosadas. Anexa a la nave lateral izquierda existe una edificación de planta cuadrada en la que se encuentra la capilla de Nuestra Señora de los Dolores. En el lado de la nave del Evangelio, existe un elemento de comunicación, casi en la entrada principal del edificio, donde se sitúa la subida al coro y continuando la subida se llega hasta una pequeña azotea que se ubica tras la espadaña. Ésta está compuesta por cuatro aberturas o claros en los que se alojan las cuatro campanas.
La parroquia, que está dedicada a San Ildefonso por ser el patrón y titular de nuestro municipio, no ha sido siempre tal y como lo conocemos hoy, al principio constaba de una sola nave, siendo una dependencia de la iglesia de Palomares y no es hasta el período comprendido entre 1640 y 1674 cuando aparecen las tres naves del edificio, tras una iniciativa de la Hermandad del Rosario, para construir una nave anexa, ya que parecía ser que las dimensiones existentes, eran totalmente insuficientes para la celebración de los cultos de la citada Hermandad.